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| J. Esteve |
Este cuadro lo pongo ahora porque como estamos en la Navidad va con las fechas. Para mi tiene un recuerdo muy especial, se lo pidió mi hijo al Sr. Pepe, fue hecho de un calendario de adviento de las chocolatinas, tenía ganas el niño de que su abuelo lo pintase y fue un gran reto, como se puede ver tiene mucho trabajo, muchos colores, las figuras, el árbol, bueno que me enrollo, a mi me fascina y le tengo un cariño especial.
Al mirarlo puedo irme a aquellas Navidades de la infancia, eran preciosas, además el olor en la cocina a las viandas de Navidad, no se podía comer como hoy tanto marisco, cordero, cochinillo, pero si aquél olor peculiar al cardo y al besugo, que mi madre lo hacía de miedo en la cocina de leña, se asaba super guay, bueno me imagino que a muchos de vosotros os vendrán estos recuerdos. Cuando compraba mi madre los turrones, que además venían en su cajita de madera, eran distintos a los de hoy, las peladillas, los piñones de azúcar. También traía mi madre piñas y las metía en el horno y teníamos piñones de verdad. Recuerdo que no hace muchos años mi madre aprendió a hacer la anguila de mazapán, algo que me vuelve loca y duraba solo el tiempo de hacerla y de tenerla para cuando yo llegase porque es que acababa con ella en un abrir y cerrar, "de dientes". Hoy echo de menos esas Navidades con mis padres, al llegar el fin de año nunca ponían objección a que tirásemos serpentinas y papelillos, que se metían en todas partes, pero para ellos era especial el vernos a todos juntos bailando, cantando, riendo y dándonos todos un abrazo y un beso al finalizar y al entrar en el Año Nuevo, junto con una copa de cava deseándonos lo mejor. Cuándo éramos jovencitos nos reuniamos toda la pandilla en casa y hacíamos una fiesta, nuestros padres se iban a casa de unos vecinos y nos dejaban la casa para nosotros, llegaban a la hora de irnos a tomar un chocolate con churros, osea a las 7 de la mañana, éllos tambien se lo pasaban bien, eran otros tiempos y nos conociamos todos los del portal. incluso los de los portales de al lado, no es como ahora que casi no conoces a tus vecimos de enfrente.
Siempre recordaré aquellos días de una forma especial, sobre todo porque entonces si nevaba en Navidad y salíamos a jugar y a tirarnos bolas de nieve, estaba todo tan blanco, esas si que eran unas fiestas de categoría aunque no tuviesemos tanto como hoy, se vivían de otra forma.
Espero poder volver a sentir el espíritu Navideño que por ciertos motivos se me ha escapado de entre los dedos de mi mano, me gustaria volver a reir en estas fechas, me gustaria sentir que estoy viva, ójala mis duendes puedan llegar otra vez a mi.