| J. Esteve |
Madrid está pletórica, han llegado las fiestas taurinas por San Isidro, las plazas de toros están llenas, no hay localidades para ver la fiesta de los toros. Vienen los mejores toreros y la gente lo vive a tope.Es provable que alguna corrida sea anulada por las lluvias que en esta temporada el Santo nos envía.
Hace años al llegar San Isidro aparte de su verbena la gente se vestía de domingo para ir a las plazas para ver las corridas de toros donde venían aquéllos famosos toreros como El Cordobés, que nos hacia reír con su famoso salto de la rana o el teléfono, el gran maestro Antonio Ordoñez, El Litri, Curro Romero, que de vez en cuando salía del ruedo con abucheos por no torear, Jaime Ostos, en fin, un sin fin de toreros que si me pusiera a nombrarlos no tendría sitio. Las mujeres para ir a la plaza se ponían sus vestidos de chulapa y algunas iban vestidas de mantilla. Para los que no podían ir a la plaza les bastaba con oír la radio o ver la televisión, por entonces en blanco y negro. Se iban al bar o se juntaban en alguna casa y era toda una fiesta, se preparaban meriendas y se pasaba bien, además por entonces los toros nos hacían reír, de vez en cuando se saltaban la barrera y toda la gente salía corriendo, gracias a Dios no pasaba nada.
En este cuadro se ve la elegancia del caballo ante el toro, el Sr. Pepe era excepcional.