| J. Esteve |
Este cuadro trae muchos recuerdos de cuando salíamos de vacaciones y se venia el Sr. Pepe con nosotros. Por Cantabria que era el sitio precioso y estupendo para pasar una parte del verano. Ibamos con mi hijo que era pequeñin y nos dedicábamos a visitar los pueblecitos de la montaña, porque realmente esta tierra tiene mucho encanto. Estas casas y este rio me recuerda cuando ibamos a Santoña,el paisaje era parecido y en mi cabeza tengo esa fotografia, es como volver a ir por allí, recorrer ese camino, mirar la montaña y el olor a pino, el canto de los pájaros, el ruido del agua del río, en esos caserones que tenian sus gallinas, algunos cerdos, la ropa colgada en unos alambres al aire, ¡que maravilla de postal!.
El respirar aire puro con olor a eucaliptus, mezclado con la fragancia de las flores del campo, quien volviera otra vez a sentir en la piel esa sensación.